Dr. Sergio Palacio Egresado de la Facultad de Odontologia
de la Universidad de Carabobo.
Ciudad de Valencia. Estado Carabobo-Venezuela.
Febrero 2.001
HIPERSENSIBILIDAD DENTARIA
CONCEPTO
La sensibilidad de la dentina o dentinaria se define como
la reacción exagerada ante un estímulo sensitivo inocuo, polimodal por
disminución del umbral de sensibilidad del diente. La hipersensibilidad
dental la define la International
Association for the Study of Pain (I.A.S.P.) como el dolor que surge de la
dentina expuesta de forma característica por reacción ante estímulos químicos,
térmicos, táctiles u asmáticos que no es posible explicar como surgido de otra
forma de defecto o trastorno dental. Este dolor siempre es provocado y nunca
espontáneo. Es polimodal porque responde a diferentes estímulos. (Curro,
1.990).
Según su etiología se divide en dos grandes grupos:
Hiperestesia dentinaria primaria o esencial (sin alteración o
trastorno dental) e Hipersensibilidad
dentaria o secundaria (de causa conocida). Nadal-Valldaura
(1.987) remarca claramente la diferencia entre hiperestesia dentinaria primaria
o esencial (pulpalgia hiperreactiva), de la secundaria a otras causas.
Para Llamas y Cols. (1.990), el término sensibilidad
dentinaria es la consecuencia de la permeabilidad al faltar el sellado de los
túbulos en las paredes y suelo de las preparaciones cavitarias. Para Tronstad
(1.993) existen diferentes tipos de dolor dental, el dolor de origen dentinario
(estando la pulpa sana, no inflamada), el dolor pulpar y el periapical. Sin embargo alteraciones pulpares con la
patología consiguiente pueden iniciarse con hipersensibilidad dentaria. Este
autor, considera el dolor dentinario y pulpar originado por los nervios
existentes en el tejido pulpar.
Dado que los síntomas en todas estas denominaciones estan
condicionadas por un dolor provocado, podríamos pensar que histológicamente
tienen relación con la hiperemia pulpar, tanto en fase activa (arteriolar) como
pasiva o venosa aunque es difícil demostrarla. Quizás este término histológico
debería ser cambiado por otro término más clínico que traduzca el dolor
provocado post-maniobras operatorias (o de otras causas) como es la
hipersensibilidad dentaria secundaria. También es conocido que la preparación
de cavidades provoca en ocasiones alteraciones histológicas como dilatación de
capilares, diapédesis, hemorragias o hiperemia pulpar difusa. Por tanto la
hipersensibilidad secundaria al tratamiento pueda estar relacionada con
alteración histológica previa, difícil de diferenciar de la ocasionada por
otros factores de la intervención. Desde un punto de vista histológico existen
una serie da alteraciones que clínicamente presentan dolor provocado y se traducen
en una pulpitis reversible si el daño pulpar es autolimitado en el tiempo. Si
pasamos de esta fase a otra más evolucionada o con dolor espontáneo ya no
hablaremos de pulpitis reversible si no que será irreversible y sintomática con
su correspondiente terapéutica específica pulpar. Los cambios histopatológicos
pulpares se manifiestan clínicamente en las dos fases da la hiperamia activa y
pasiva (arteriolar y venosa respectivamente). En la fase de hiperemia activa el
paciente refiere clínicamente dolor o aumento de sensibilidad ante estímulos
fríos debido a la vasoconstricción tanto venosa como arteriolar por mayor
aporte, lo que ocasiona dolor. Con el calor suceda lo contrario, vasodilatación
venosa rápida y más lentamente arteriolar con lo cual hay una descongestión por
mayor desagüe que aporte, y por lo tanto cede el dolor. En la fase de hiperemia
pasiva o venosa sucede lo contrario a la activa con lo cual el frío calma el
dolor y el calor provoca aumento de dolor.
Para
Fusayama (1.988), las molestias o dolores postoperatorios secundarios a
desadaptaciones del material del fondo de la cavidad o marginales las denomina
irritación pulpar.
CLASIFICACIÓN
La
sensibilidad dentinaria la podríamos clasificar en :
Hiperestesia dentinaria primaria o esencial:
Intervienen factores anatómicos, predisponentes, somáticos o psíquicos
desconocidos que influyen en el dolor dentinario. Podríamos afirmar aquí que en
éste tipo de dolor no ha habido maniobras terapéuticas de ningún tipo (ni de
periodoncia ni de operatoria dental principalmente).
Se define como la tendencia de los dientes a reaccionar con
dolor a estímulos térmicos, mecánicos o químicos. El dolor procede de la
dentina expuesta como respuesta típica a estímulos químicos, térmicos, táctiles
u asmáticos que no pueden explicarse como procedentes de ningún tipo de
patología o defecto dental (Addy, 1.990); la causa de la hiperestesia es
desconocida o no hay causa aparente.
Para Nadal (1.987) la hiperestesia dentinaria o esencial,
se trata de una entidad clínica propia que se manifiesta como una
hipersensibilidad dolorosa de la superficie radicular expuesta sin lesión
patológica de los tejidos duros dentarios. Por tanto es una entidad que se
localiza estrictamente a nivel de cuellos dentarios y en zona radicular por
exposición dentinaria (a nivel del limite amelo-cementario cuando no contactan
el cemento y el esmalte) y recesión gingival, la cual puede estar motivada por
factores predisponentes de tipo anatómico, o desencadenantes como son: el
cepillado, tratamientos ortodóncicos, gingivitis y tártaro subgingival, así
como la edad.
Hipersensibilidad dentaria o secundaria:
Aunque los síntomas serán los mismos, las causas son diversas y múltiples. En
general, Se considera secundaria cuando existe un trastorno, patología o
intervención dentaria previa conocida o no que conduce a hipersensibilidad
dentaria.
CAUSAS O FACTORES QUE INFLUYEN EN LA
HIPERSENSIBILIDAD DENTARIA
Las causas más frecuentes da hipersensibilidad secundaria
son los tallados de muñones o cavidades debido al corte y exposición de túbulos
dentinarios sin tiempo de que tenga lugar la formación de neodentina ante la
agresión; tratamientos periodontales como raspado, alisado o cirugía que dejan
la dentina al descubierto por eliminación da cemento; abrasiones mecánicas por
bruxismo, cepillado incorrecto o retenedores protésicos; erosiones químicas por
ácidos; caries de corona o radicular; trauma oclusal y traumatismos. Las
erosiones químicas a su vez pueden estar ocasionadas por alimentos ácidos y
regurgitación gástrica. En trabajadores expuestos a humos del ácido
clorhídrico, sulfúrico y nítrico puede haber también lesiones erosivas
(Goldman, 1.982).
El tratamiento de la caries también ha quedado patente que
puede ser causa de hipersensibilidad por diversos mecanismos inherentes al
diente a tratar o a la técnica empleada resultando obturaciones o tratamientos
restauradoras defectuosos. Otras alteraciones con dentina expuesta y síntomas
idénticos pueden ser: invaginaciones del esmalte, diente fisurado y surcos
gingivales.
Cada vez que actúan noxas patógenas físicas, químicas o
microbianas como pueden ser: el calor, la presión, los ácidos, las toxinas así
como elementos bacterianos sobre los túbulos dentinarios, se produce por
mecanismo hidrostático la aspiración o vacuolización da los odontoblastos.
Según la gravedad de la lesión puedan ser efectos de menor o mayor
trascendencia. Una agresión leve puede producir un aumento de permeabilidad da
los túbulos seccionados. Si la agresión es más severa los núcleos de los
odontoblastos se vacuolizan y se pueden localizar en el interior de los
túbulos, condicionando la atrofia de la capa odontoblástica. Todos estos
elementos agresores pueden actuar también durante períodos variables de tiempo
lo cual hará variar al efecto lesivo. Por tanto, el tipo de preparación
realizada en dentina, la técnica, profundidad y material utilizado pueden
influir de forma directa en el resultado obtenido y en los objetivos
prefijados. Éstos serán no sólo devolver la forma, función y estética correctas
al diente tratado sino también proteger al órgano dental para evitar lesiones
irreversibles o alteraciones que den lugar a síntomas más o menos molestos para
el paciente, aunque sea de forma reversible. Por Gonzalez y col., en 1.992.
Seltzer y Bender (1.987) consideran que la filtración
marginal alrededor de ciertos materiales de obturación es la causa de
hipersensibilidad, cambio de color dental (que resulta del deterioro de los
materiales restaurativos) crecimiento bacteriano hacia la pulpa, caries
recurrente y trastornos pulpares. En estos momentos, ninguno de los materiales
de restauración disponibles tiene sellado marginal perfecto contra líquidos
bucales. Muchos estudios han demostrado que la microfiltración causa
penetración bacteriana con la consiguiente alteración a nivel del complejo
pulpo-dentinario que da lugar a manifestaciones clínicas post-intervención en
operatoria dental.
Si la causa de la filtración marginal y permeabilidad
dentaria es en muchas ocasiones el tratamiento de operatoria dental realizado
previamente, habrá que valorar diversos aspectos antes de seleccionar el
material de obturación y la protección pulpar adecuada. Estos aspectos son: el
estado de salud pulpar previo; edad del diente y del paciente; profundidad de
la restauración y por tanto de la cavidad tallada; estado periodontal; oclusión
y fuerza masticatoria; requerimientos estéticos; así como compatibilidad
biológica y físico-química con el complejo dentino-pulpar. No hay que olvidar
estas premisas para prevenir la bipersensibilidad dentaria, así como también el
juicio del operador y la habilidad técnica del mismo (Seltzer y Blender,
1.987). Esta habilidad técnica queda demostrada en la forma de actuar ante el
paciente. Existen factores lesivos intrínsecos a la técnica, estos son: el tipo
de instrumental rotatorio, número de revoluciones, refrigeración, forma y
presión de la preparación, así como la relación espacial entre el suelo de la
cavidad y la pulpa (Riethe, 1.990).
Algunos otros hábitos nocivos contribuyen a que se presente
este problema, como por ejemplo la costumbre de estar comiendo limones. El
limón es un elemento ácido, que tiene la capacidad de alterar el esmalte
dental. para evitar esto la mejor recomendación es exprimir el limón, y tomarse
el zumo con un pitillo de manera que no pase por los dientes, y de ninguna
manera masticar los limones. (Acosta, 1.995).
Igualmente afirma el Dr. Acosta es importante tener cuidado
con las gaseosas y bebidas carbonatadas como las sodas, debido a que el ácido carbónico
que contienen es un terrible destructor del esmalte dental. En recientes
estudios se ha demostrado que las personas que consumen cantidades importantes
de gaseosas y sodas diariamente tienen un altísimo porcentaje de riesgo de
presentar graves alteraciones de la capa de esmalte dental, llegándose
inclusive a presentar el caso de destrucción total del esmalte.
SÍNTOMAS
El dolor provocado tanto de la hipersensibilidad dentaria
como de la hiperestesia dentinaria es el síntoma predominante. El dolor tiene
normalmente la duración del estímulo si éste se retira de la zona dental
dolorosa. El dolor espontáneo sería excluyente de este trastorno y por tanto
formaría parte de la patología pulpar sintomática. El diagnóstico diferencial
es importante ya que comporta diferente tratamiento. La patología pulpar
sintomática se considera irreversible y la hiperestesia dentinaria no. La
intensidad del dolor puede ser leve, moderada o grave dependiendo del diente y
del estímulo así como de la permanencia de éste en contacto con el diente.
Los estímulos son normalmente los cambios térmicos (frío,
calor), los ácidos, los dulces y alimentos salados, así como el cepillado
dental sobre todo si es inadecuado con pastas abrasivas.
EXPLORACIÓN
En la hiperestesia dentinaria la exploración se realiza con
sonda deslizándola en la zona sospechosa en sentido mesio-distal.
El dolor siempre es a nivel del cuello dentario debajo de
la línea amelocementaria aunque sólo haya una ligara recesión de encía
marginal.
Existen factores generales somáticos o psíquicos que pueden
hacer más receptiva la sensación de dolor y por tanto que ésta pueda ser
temporal o transitoria.
En la hipersensibilidad dentaria secundaria el dolor es
difuso en el diente y no está localizado solamente en el cuello o raíz
dentaria. Por tanto la exploración es estos casos será repitiendo en clínica el
estímulo provocador de dolor en el paciente para localizar el diente causal
bien sea con estímulos eléctricos, táctiles, térmicos u asmáticos.
MÉTODOS UTILIZADOS PARA
MEDIR LA HIPERSENSIBILIDAD DENTARIA O DE EVALUACIÓN CLÍNICA.
Clínicamente se pueden realizar varias pruebas para valorar
el grado de dolor mediante estímulos eléctricos (pulpómetro), térmicos,
táctiles y osmóticos de forma consecutiva y con intervalo de tiempo para
recuperación de la sintomatología del estímulo anterior. (Kanapka, 1.986).
Los estímulos osmóticos se realizan aplicando sacarosa
durante 10 segundos y clasificando el dolor en 0 y 1 de forma que es 0 si no
hay dolor y es 1 cuando hay dolor. Por Kleinberg en 1.990.
FACTORES QUE MODIFICAN LA
MEDICIÓN DE LA HIPERSENSIBILIDAD DENTARIA
Según los pacientes y el diente a explorar las mediciones
pueden variar en función del grosor y cantidad de esmalte que posean éstos.
La edad es un factor modificador ya que la esclerosis
tubular y neodentina generada a lo largo de los años puede disminuir el grado
de excitabilidad dentaria así como el tipo de saliva y su composición química.
A veces las caries activas o inactivas pueden también
alterar los valores explorados ya que el estado pulpar puede variar. Si hay una
pulpitis crónica subyacente, ésta puede ser asintomática y desencadenarse dolor
con la exploración.
En lesionas de abrasiones, erosiones o caries, la formación
de neodentina junto con la mineralización superficial como mecanismos de
defensa pulpar, pueden dar lugar a sensibilidad disminuida y por tanto no haber
hipersensibilidad a pesar de existir exposición dentinaria. En ellos, se
muestra un umbral de excitación normal, dependiendo también este aspecto de los
individuos explorados.
Si existen restauraciones antiguas o inmediatas y
dependiendo del tipo de material utilizado, la conductividad térmica de éste
puede hacer modificar la respuesta dentinaria.
RECURSOS TERAPEUTICOS
TRATAMIENTO DE LA HIPERSENSIBILIDAD DENTARIA
Todos estos métodos reducirán la sensibilidad dental y
harán su vida un poco más cómoda.
Antes de tratar sus dientes sensibles el Odontólogo debe
asegurarse de que no existan otros problemas dentales que estén causando la molestia
tales como una caries, apretamiento dental, un diente fracturado o un diente
con el nervio afectado. Según Gutmann en 1.992.
La hipersensibilidad dentinaria puede ser tratada
exitosamente en la mayoría de los casos. Su odontólogo puede recomendar un
tratamiento para el hogar, como sería el uso de pastas dentales
desensibilizantes.
Estas pastas son por lo general de gran ayuda pues
contienen compuestos que ayudan a bloquear la transmisión de las sensaciones
desde la superficie dentaria hacia el nervio.
Las pastas dentales desensibilizantes que contienen
usualmente cloruro de estronio o nitrato de potasio, pueden requerir de
numerosas aplicaciones para que disminuya la sensibilidad. Estos productos
actúan ya sea sellando la zona expuesta de los túbulos o reduciendo la
habilidad del nervio en transmitir la señal de dolor. Es recomendable que al
escoger este tipo de productos busque siempre en su envoltorio el sello de
aceptación de la ADA (Asociación Dental Americana) u otros sellos de calidad
como la marca Norven. (Boveda, 2. 000).
Propóleo extracto al 30%, utilizado en caso de odontalgias,
mejora la hipersensibilidad dentaria con solo mojar el cepillo de dientes en el
extracto y cepillar repetidamente. Propóleo a 3% en etanol-glicerina o propóleo
pomada al 3%, aplicación tópica sobre la pulpa dentaria en casos de
hipersensibilidad dental o endodoncia. (Berastegui, 2.000)
Tratamiento con GEL-KAM de Colgate, produce el sellamiento
de los túbulos dentinarios desarrollando una barrera protectora, evitando la
transmisión de los estímulos provocados por el calor, frio y presión causantes
del dolor en raíces expuestas por encías retraídas. Estudios in vitro han
demostrado que el uso del GEL-KAM
bloquea los túbulos en tan solo 10 días.
Rembrandt pasta para dientes sensibles. Esta pasta
actúa gracias a la reducción de la permeabilidad de la dentina, un factor clave
en la sensibilidad de los dientes, asegurando una perfecta higiene oral. Además
no contiene ácidos, tiene un bajo índice de abrasividad, alivia el dolor en
dientes sensibles y reduce la formación de la placa y el sarro. (Boveda,
2.000).
Cuando las pastas no dan suficiente resultado, su dentista
puede intentar algunos métodos en el consultorio. Uno de ellos es la aplicación
de flúor en las zonas sensibles de los dientes. El flúor se une al diente y
reduce la transmisión de sensaciones a través del mismo además de reforzar el
esmalte ayudando en el proceso de remineralización de su superficie. Otro
agente que bloquea la transmisión de impulsos nerviosos en el diente es el
denominado oxalato. En casos difíciles, también pueden ser aplicados geles con
cloruro de estronio.
Las sustancias fluoradas se han utilizado clásicamente como
desensibilizantes dentinarios. Diversos autores describen la presencia de cristales
de fluoruro cálcico en el interior de los túbulos dentinarios tras la
aplicación de fluoruro sódico al 2%. Por Saxeggard, Valderhaug, Rolla en 1.987
y Llamas, Jiménez, Castro, Chaparro en 1.991.
NaFRESIN (Barniz para topificación con fluor), es un
desensibilizante utilizado para profilaxis de caries y tratamiento de
hipersensibilidad dentaria ya sea en cuellos sensibles por retracción de encías
o abrasión y en cavidades profundas previa a la obturación. Posee un marcado
efecto preventivo de caries, proporciona una mayor penetración de fluoruro y
una técnica de rápida aplicación y fácil acceso a las superficies proximales y
distales. Composición: Cada 1 ml de suspención contiene el equivalente a 22,6
mg de fluor. Presentación: Caja con 2 cartuchos "carpule" y 2 agujas
aplicadoras descartables.
Otra opción es que el odontólogo selle las zonas sensibles
con una serie de materiales dentales. Puede utilizar un sellante (un material
plástico que se pinta sobre los dientes) o una resina (un material de restauración
del color del diente). Si la sensibilidad es producto de una recesión de las
encías, pudiese utilizar un material llamado "adhesivo dentinario"
que asemeja un barniz plástico y sella el diente en la zona de la raíz.
El tratamiento para la hipersensibilidad dentinaria
consiste básicamente en bloquear los túbulos dentinarios patentes, mediante
métodos químicos o físicos, lo cual previene el movimiento del fluido en su
interior. Los métodos químicos de desensibilización pretenden sedar el proceso celular
dentro del túbulo a través de corticoesteroides o de ocluirlo por medio de
precipitados o depósitos cristalizados. Los métodos físicos pretenden bloquear
los túbulos dentinarios con resinas, barnices, sellantes o ionómeros vítreos.
Sin embargo, muchos de estos procedimientos proporcionan resultados temporales
y deben ser repetidos. Recientemente, el empleo del láser como agente físico
para el bloqueo de los túbulos dentinarios parece proporcionar resultados
definitivos (Gluskin, Cohen y Brown, 1998).
Según, el Dr. Acosta (1.994), hoy en día existen varias
formas de tratar el problema de la Hipersensibilidad Dentinaria. En primera
instancia se recomienda un cepillado adecuado de los dientes y el uso de
enjuagues bucales, cuyo componente activo es el Nitrato de Potasio, que reducen
en gran medida la sensibilidad luego de ser usados por períodos largos de
tiempo, es decir durante varios meses. Ahora bien, hay ocasiones en las cuales
puede no dar resultados efectivos y duraderos, y depende del grado de severidad
del problema y la causa del mismo. Por ejemplo, cuando no se trata de cuellos
descubiertos sino de desgaste o abrasión de los bordes de los dientes. En estos
casos se utiliza la resina de fotocurado para cubrir la abrasión, y cuando está
muy avanzada inclusive se recurre al Tratamiento de Conductos. Cuando se trata
de un cuello abrasionado con sensibilidad, se utiliza un excelente material
creado para este fin específico, llamado Ionómero de Vidrio.
En los casos en los cuales el dolor es provocado por una
inflamación pulpar reversible, el tratamiento de elección consiste en la
eliminación de la causa como lo son caries, restauraciones defectuosas,
cúspides fracturadas, abrasiones cervicales, etc., sin embargo, debe mantenerse
la observación y evaluación posterior durante algunas semanas para comprobar la
resolución del problema y evitar que se desarrolle una pulpitis crónica
degenerativa; si una vez transcurrido este corto tiempo desaparece el problema
se puede proceder a la restauración definitiva (Romero, 1968; Dumsha y Gutmann,
1998).
Uribe (1.990), afirma que existen materiales dentales que
evitan el dolor post tratamiento a la vez que disminuyen la permeabilidad
dentinaria que en muchos casos son motivo de hipersensibilidad en dientes
restaurados.
El hidróxido cálcico disminuye la permeabilidad dentinaria
mediante la formación de precipitados intratubulares (Mjor en 1.961 y Jiménez,
Llamas, Rodriquez, Jiménez R en 1.993) aunque para Brännström, Mattson,
Torstenson en 1.990, esta acción sobre los túbulos dentinarios no ha sido bien
investigada. Otros autores justifican la disminución de la sensibilidad pulpar
tras la acción del hidróxido cálcico a su efecto sobre la fibra nerviosa,
disminuyendo su sensibilidad, más que a la acción mecánica de la disminución de
la permeabilidad dentinaria (Brodin, Mattson y Torstenson, 1.982).
También el fosfato cálcico ha sido analizado como material
desensibilizante. Tung, Bowe, Derkson y Pashley en 1.993, comparan la acción
del fosfato cálcico sobre la permeabilidad dentinaria, utilizando distintas
concentraciones y distintos pH. Estos autores encuentran como método más
efectivo para disminuir la permeabilidad, el uso de soluciones con alta
concentración de calcio y fosfato y bajo pH, lo que producirá una disuloción
del barrillo dentinario.
Seltzer y Bender (1975) advierten que la ausencia de dolor
no es un criterio para establecer la condición del tejido pulpar, deben
realizarse las pruebas diagnósticas durante los controles posteriores. En
cuanto al tiempo de observación requerido, Selden y Parris (1970) consideran
suficiente de 6 a 8 semanas, al cabo del cual el diente debe responder
normalmente a todas las pruebas clínicas.
TRATAMIENTO ANTE UNA SENSIBILIDAD DENTARIA
POST-OBTURACIÓN
Hipersensibilidad al calor o al frío
: Es debido a la existencia de túbulos expuestos al exterior. El tratamiento
consiste en aplicar resina y polimerizar. Si no cede, levantar la obturación y
volver a obturar de nuevo. (Zafra, 2.000).
Molestia al ocluir : Es
debido a una interferencia o a una prematuridad. Tratamiento: ajuste de la
oclusión.
En el supuesto que no moleste al cerrar, sino al masticar
comida. Ello es debido a la presencia de una filtración que se ha rellenado de
líquido. Tratamiento: levantar la obturación y obturar de nuevo.
En general, los autores, coinciden en la necesidad de
ajustar la oclusión del diente involucrado en casos de periodontitis apical
aguda. Gluskin, Cohen y Brown (1998) señalan que la reducción oclusal o ajuste
selectivo de las cúspides es una medida paliativa en estos dientes. También,
llaman la atención con respecto a las restauraciones sobrecontorneadas, las
cuales pueden desencadenar un dolor periapical intenso.
La supraoclusión puede producir una pericementitis, lo que
complica las siguientes fases del tratamiento endodóntico. Por otra parte, si
la obturación provisional queda muy alta, se desgasta y fractura con mayor
facilidad lo que favorece la contaminación de la cavidad (Weine, 1997).
Colutorio (FNA-NO3K) desensibilizante en el tratamiento de
la hipersensibilidad dentinaria secundaria al tratamiento quirúrgico
periodontal. (Oteo y Cols., 2.000).
Lo más reciente que se esta utilizando en la solución
definitiva de la Hipersensibilidad Dentinaria es el Láser. Con una sola
aplicación del Láser frío de Arseniuro de Galio, se produce una cura total de
la Hipersensibilidad Dentinaria en los cuellos expuestos. Estos son los avances
de la ciencia que nos brindan cada día mejores soluciones a todos los
problemas.
En los últimos tiempos, los avances en materia odontológica
han ido de la mano con los adelantos tecnológicos. Uno de ellos es el Láser, el
cual se viene utilizando en tratamientos en todas las ramas de la odontología,
incluso para la desensibilización de dientes hipersensitivos. En los casos de
hipersensibilidad por fisuras profundas el ERBIUM YAG es un láser que permite el sellado de las
mismas y por otra parte el NEODIMIUNG
YAG proporciona excelentes resultados en tratamientos de
hipersensibilidad de cuellos.
Ventajas
del Láser ERBIUM YAG son:
Tratamiento
de no contacto, sin vibraciones desagradables.
Efecto
esterilizante de la superficie tratada con láser.
Tratamiento
Indoloro, sin anestesia.
Ventajas
del Láser NEODIMIUNG YAG:
Procedimiento
quirúrgicos libres de sangre.
Mayor
control y precisión.
No
se necesitan puntos ni suturas.
Efecto
esterilizante sobre la superficie tratada con láser.
La
tecnologia laser puede aplicarse a todo tipo de personas, incluso aquellos que
sufren del corazon o pacientes embarazadas.
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