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Dr. Jorge Prato. Egresado de la Facultad de odontologia de la Universidad de Carabobo.Ciudad de Valencia-Venezuela.

Febrero 2.001.

jorge@odontologica.8k.com

 

 

 

USO DEL EXPLORADOR EN ODONTOLOGIA.

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

La caries dental es un proceso patológico de destrucción de los tejidos dentales, causada por microorganismos. Las pruebas de actividad de caries se han empleado durante muchos años en la investigación dental, y algunas de estas se han adaptado para el uso rutinario en el consultorio dental. En la actualidad no existe una prueba ideal.

 

 

         Se han descrito numerosas pruebas de actividad de caries en la literatura mundial. El hecho más significativo de que se hayan elaborado innumerables pruebas, nos demuestran que los investigadores están interesado en predecir si existe susceptibilidad individual, y esto sugiere dos cosas: 1.- que existe una necesidad muy clara de que se establezca una buena prueba y 2.- de que los métodos que el la actualidad se emplean, ninguno es completamente satisfactorio. Actualmente en la clínica odontológica se utiliza como medio de diagnóstico clínico el explorador, instrumento que sirve para determinar la presencia de caries, cuando existe retención de la punta activa del instrumento con la superficie involucrada del diente.

 

 

         Es útil tener conocimiento del aspecto macroscópico y la localización de la lesión cariosa, para fines de detección y diagnóstico de caries. Así se tiene que las fisuras oclusales son invaginaciones profundas del esmalte y que pueden ser extremadamente variables en cuanto a la forma, y se han descrito como embudos anchos o estrechos, como relojes de arena reducidos, como múltiple invaginaciones con divisiones en forma de “y” invertida, y de forma irregular.

 

 

         Considerando que existe una susceptibilidad individual y subjetiva en cada odontólogo al hacer uso del explorador y que varia de uno a otro en el diagnóstico de la caries dental y resultando evidente la posibilidad de cometer errores en el diagnóstico.

 

 

 

JUSTIFICACIÓN

 

 

         El motivo que orienta a la realización de la presente investigación es la necesidad de reconocer la eficacia del explorador como instrumento para diagnosticar la caries dental, también es importante resaltar la eficacia del explorador debido que a diario aparecen nuevos procedimientos, técnicas y aparatos utilizados en la remoción de caries, sin embargo, se observa con cierta incertidumbre la diversidad de criterios al momento de diagnosticar la caries, mediante el procedimiento común con espejo y explorador.

 

 

         Tomando en cuenta que el hecho de que el tejido dentario no tiene la misma capacidad regenerativa que tienen la mayoría de los tejidos del organismo, se debe tener conciencia que cualquier tipo de extirpación de tejido constituye un acto irreversible al momento de realizar cualquier clase de restauración.

 

 

         Tal situación indica que es de vital importancia darle prioridad a un buen diagnóstico antes de proceder a la remoción de carie y por otro lado saber que tan confiable es el explorador para determinarlo y evitar así iatrogénias, por eliminación de tejido sano de manera innecesaria.

 

 

         Los elementos esenciales que necesita un odontólogo para el examen y diagnóstico en una consulta común  son el espejo bucal, pinza algodonera y el explorador, siendo la caries una de las patologías más comunes y se hace imperativo conocer la efectividad de dichos elementos, para poder realizar un diagnóstico y tratamiento correcto.

 

 

         De esta manera el siguiente trabajo pretende otorgar beneficios a todos aquellos profesionales en el campo de la salud que estén interesados en conocer los alcances y las “limitaciones” del uso del explorador, y aportar a la vez literatura en este tema tan poco estudiado.

 

OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

 

 

OBJETIVO GENERAL

 

         Describir el explorador como instrumento de diagnóstico para la caries dental.

 

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

 

1.- Definir el explorador como instrumento para el diagnóstico de la caries dental.

 

 

         2.- Explicar el procedimiento del uso del explorador para el diagnóstico de la caries dental.

 

 

         3.- Comentar investigaciones nacionales e internacionales relacionadas con el uso del explorador.

 

 

         4.- Comentar otros métodos para el diagnóstico de la caries dental.

 

 

 

 

 

 

CAPITULO I

 

EL EXPLORADOR COMO INSTRUMENTO PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA CARIES DENTAL

 

 

           Antes de conceptualizar el explorador como un instrumento para el diagnóstico de la caries dental, se debe saber que este instrumento es parte esencial de la “tríada odontológica”, la cual esta compuesta por el espejo dental, la pinza algodonera y el explorador.

 

 

         Este conjunto de instrumentos comprenden los elementos más esenciales para el examen y diagnóstico de la cavidad bucal en una consulta odontológica.

 

Se podría definir el explorador como un instrumento empleado para el examen clínico del paciente, que permite descubrir cavidades cariosas y recidivas de obturaciones efectuadas (para detectar filtraciones en márgenes de aquellas, debe estar provisto de una punta extremadamente aguzada de aproximadamente 0.2 mm). Con este instrumento podremos detectar la calidad de la dentina con la presencia o no del “Grito Dentinario”, propio de la dentina sana. (Friedenthal, 1996).

 

      Existen diferentes tipos de exploradores, entre estos tenemos, según la cantidad de las partes activas:

 

 

 

 

1. EXPLORADOR DE EXTREMO SIMPLE

 

Cuando la parte activa del instrumento se encuentra en un extremo del mango, siglas (SE).

 

 

 

 

2. EXPLORADOR DE EXTREMO DOBLE

 

 

Cuando las partes activas del instrumento se encuentran en ambos extremos del mango, siglas (SD)

 

 

         Dentro de los  exploradores simples se pueden encontrar un sub grupo de exploradores de diferentes formas:

 

 

Ø     1.1) 3SE

Ø     1.2) 3SE   Angulado

Ø     1.3) 6SE

Ø     1.4) 7SE

Ø     1.5) 17SE

Ø     1.6) 23SE

 

 

Dentro de los exploradores dobles podemos encontrar un sub grupo de exploradores de diferentes formas:

 

 

Ø     2.1) 1DE

Ø     2.2) 2DE

Ø     2.3) 3DE

Ø     2.4) 5DE

Ø     2.5) 6DE

Ø     2.6) 7DE

 

Barrancos Mooney, Julio 1991 Conceptualiza que los exploradores se utilizan para él diagnostico clínicos de caries de cualquier tipo, surcos profundos, grietas, aberturas, fisura, etc.

 

 

Ernest, Newbrum 1995 Puntualiza, es la prolongación del dedo del operador. También podemos controlar las superficies de las cavidades, detectar el buen o mal ajuste de obturaciones metálicas en el borde cavo superficial.

 

 

 

CAPITULO II

PROCEDIMIENTO DEL USO DEL EXPLORADOR COMO INSTRUMENTO PARA EL DIAGNOSTICO DE LA CARIES DENTAL

 

 

Gilmore, (1985) afirma que  el método más conveniente de evaluar  es el examen bucal. El examen debe ser organizado   comenzar y terminar  en un mismo lugar. Los materiales esenciales incluyen espejo, Agudo,  un explorador. Un asistente  hace el odontodiagrama mientras  se hace el examen debe incluir  todas las superficies, si solo se usa el explorador, se pasaran por alto algunas lesiones.

 

El examen comienza con el tercer molar superior derecho, y avanza  a través de cada diente. Se secan los dientes en el cuadrante antes de que se comience el corte, o el auxiliar sigue con la jeringa de aire al examinador hasta  que el examen este completo. Los rollos de algodón y el eyector de saliva son útiles porque si la saliva cubre las superficies dentarias se dificulta la visión. La buena iluminación así como  el aumento del campo visual son obligatorios al realizar  este procedimiento.

 

La superficie oclusal del diente es la primera a explorarse. Se coloca una pequeña punta del explorador en las fosetas  y fisuras principales o en cualquier área de decoloración. Entonces se coloca la punta en los surcos que irradian  de esa fosa para observa si cualquiera de las áreas  esta blanda y abierta  al explorador. Se debe restaurar el diente si esta completo, o si el esmalte esta  rasposo, descalcificado o abierto a la dentina. De igual manera se deben examinar las fosetas defectuosas o las áreas hipoplasicas, así como las principales fosetas y fisuras para determinar si el esmalte esta  descalcificado y abierto.

 

Se debe voltear la punta del explorador para ver si las superficies descalcificadas están lisas. La punta  aguda del explorador se usa para examinarlos surcos vestibular y lingual del diente. La misma regla que rige la necesidad de una restauración se aplica a esas áreas.

 

El mismo autor afirma que el examen de superficies proximales es mas difícil porque muchas lesiones están  escondidas. Las radiografías periapicales son de gran utilidad y se observan sobre  y de manera táctil se sondea la superficie sospechosa. Con un explorador (ENGANCHE) pueden interpretarse como signos de desmineralización  y debilitamiento de la estructura dental (LESION CARIOSA) sin embargo, tras muchos años de utilizar el explorador para diagnosticar las caries, este sistema esta  siendo sustituido por él diagnostico visual y otros métodos. Aunque  las zonas  de radiolucides  en las superficies proximales y bajo el esmalte oclusal se interpretan como signo de caries (desmineralización), no nos indican si la superficie esta cavitada o no.

 

El mismo autor, indica que la penetración de la punta del explorador en la base de una fosa ó fisura indica que el esmalte está muy desmineralizado y debilitado. El esmalte poroso (como consecuencia de la desmineralización) sé vuelve blanquecino u opaco al secarlo con aire comprimido. Una vez que la caries penetra en la dentina, la desmineralización se extiende lateralmente con rapidez a través de la UDE(unión dentino-esmalte), que es de menor resistencia. Esta extensión lateral de caries socava mas esmalte y da lugar a una mancha parda grisácea  que irradia desde la fosa ó la fisura. Las manchas del esmalte producidas por el socavamiento carioso sé distinguen fácilmente de las manchas superficiales, ya que son mas difusas y no afectan a la superficie del esmalte.    

   

 

 En resumen Cliffor, (1996) considera que una superficie oclusal está afectada si se observa alguno de los siguientes signos clínicos/radiograficos:

 

1)      Tacto gredoso ó reblandecimiento de la estructura dental que forma la fisura/oquedad.

 

2)      Coloración pardo grisácea que se irradia periféricamente desde la fisura/oquedad.

 

3)     Radiolucides por debajo de la superficie del esmalte oclusal. Por el contrario, una superficie oclusal no afectada   presentara surcos/fosas  ó fisuras/oquedades superficiales muy estrechas  con tincion superficial y/o puede producir un ligero enganche mecánico del explorador, pero sin aparezcan  signos radiologicos de caries. 

CAPITULO III

INVESTIGACIONES NACIONALES E INTERNACIONALES RELACIONADO CON EL USO DEL EXPLORADOR

 

Fitzgerald (1979), realizó estudios basándose en la variada morfología del esmalte, en 68 individuos entre los 20 y 30 años, y pudo observar que es tan variada y compleja que se hace imperativo darle importancia a la realización de cavidades preventivas y un exhaustivo examen clínico y sobre todo radiográfico al momento de hacer un despistaje de caries, y no únicamente un examen meramente superficial con el método común de espejo y explorador, ya que éste puede crear duda, sobre en todo caries incipiente.

 

 

         Loe  (1993) al realizar estudios por microscopía en fisuras típicas de esmalte, observó al seleccionarlas la in efectividad de un explorador o una cerda de cepillo de diente para alcanzar la base de la fisura; resultando que de una profundidad de 1.5 mm, únicamente alcanzaban 0.4 mm quedando un área inaccesible de 1.1 mm.

 

 

         Bahum (1996) afirma que, no es fácil  descubrir una caries de clase II incipiente la radiografía de aleta es sin duda la mejor elección para descubrir dichas caries, puesto que los dientes adyacentes impiden la entrada de un explorador. En las cavidades clase II, como el esmalte conserva la fuerza suficiente para resistir la penetración de un explorador, no podemos confiar en el sondeo con el explorador para confirmar la presencia de una lesión, los datos proporcionado por las radiografías son más seguras para descubrir este tipo de lesiones de clase II.

         Clifford, (1996), tras muchos de estudio al utilizar el explorador para diagnosticar la caries, este sistema esta siendo sustituido por el diagnóstico visual y otros métodos. Aunque las zonas de radiolucides en las superficies proximales y bajo el esmalte oclusal se interpretan como signo de caries (desmineralización), no nos indican si la superficie esta cavitada o no.

 

 

 

         Por su parte, Barrancos (1996) llevó una investigación a cabo en donde determina que la caries es especialmente frecuente en las fosas y fisuras defectuosa de las superficies oclusales debido a la falta de fusión total o parcial de los lóbulos de desarrollos de los dientes posteriores. Por otro lado, las fisuras / oquedades oclusales son hendiduras / agujeros profundos y estrechos en las zonas del esmalte en las que los lóbulos no se han fusionado, ya sea total o parcialmente. Las fisuras / oquedades pueden detectarse visualmente o introduciendo un explorador afilado en el defecto, no se observa que se ensancha  o que cueste retirarlo. Generalmente este enganche o resistencia indica que el error del desarrollo se ha cariado o puede llegar a cariarse. A veces puede costar mucho distinguir entre un defecto de cuña en la punta del explorador en una fisura / oquedad profunda no cariada y la resistencia que se percibe cuando el explorador se encaja en uno de esos defectos en cuyas paredes están afectadas por unas caries incipientes. La experiencia clínica y la valoración de la sensibilidad del paciente a las caries nos ayudaran a diferenciar entre ambas situaciones.

 

 

CAPÍTULO IV

OTROS MÉTODOS PARA EL DIAGNÓSTICO DE LA CARIE DENTAL

        

         Las pruebas de actividad de caries se han empleado durante muchos años en la investigación dental y alguna de estas se han adaptado para el uso rutinario en el consultorio dental. En la actualidad no existe ninguna prueba ideal, aunque la prueba de actividad de carie son valiosas ayuda para la motivación del paciente en un programa de control de la placa. (Clifford, 1996)

 

         Se han descrito numerosas pruebas de actividad de caries en la literatura mundial. El hecho significativo de que se hayan elaborado innumerables pruebas, demuestra que los investigadores están interesados en predecir si existe susceptibilidad individual, y esto sugiere dos cosas: primero, que existe una necesidad muy clara de que se establezca  una buena prueba, y segundo, de que los métodos que en la actualidad se emplean ninguno es completamente satisfactorio. Alguno de los usos propuestos para llevar a cabo una prueba exacta de la susceptibilidad a la caries son los siguientes:

 

 

         Para el clínico:

 

1.     Determinar la necesidad de establecer medidas de control de la caries.

 

2.     Actuar como indicador de la cooperación del paciente.

 

3.     Ayudar a la determinación de cuando se deben conceder las citas de control.

4.     Como una guía en la inserción de restauraciones costosas.

 

5.     Ayudar en la determinación del pronóstico.

 

6.     Actuar como una señal preventiva para el ortodoncista en la colocación de bandas.

 

 

Para el investigador:

 

 

1.     Como ayuda en la selección de los pacientes para el estudio sobre caries.

2.     Como ayuda en la selección de agentes potencialmente terapéuticos.

3.     Servir como indicador de los períodos de exacerbación y de remisión.

 

 

 

Snyder ha sugerido que una prueba de actividad de caries apropiada debería:

 

 

1.     Tener base teórica sólida.

2.     Mostrar correlación máxima con el estado clínico.

3.     Ser exacta en lo que se refiere a la copilación de los resultados.

4.     Ser sencilla.

5.     Ser poco costosa.

6.     Llevarse a cabo en poco tiempo.

 

 

 

El conocimiento actual del proceso de caries indica que está influenciado por 3 variables principales: la flora bacteriana (específicamente, la de la placa dental), el substrato, y la susceptibilidad de huésped (el diente y la saliva). Es mucho mejor si las pruebas de actividad de caries se tienen en cuenta con estos factores en mente. (Ob. Cit)

 

 

Recuento de Colonias de Lactobacilos

 

Acción: esta prueba, introducida por Hadley por primera vez en 1933, calcula el número de bacterias acidogénicas y acidúricas que se encuentran en la saliva de un paciente al contar el número de colonias que aparecen el las placas de agar de peptona de tomate (pH 5.0) después de una inoculación con una muestra de saliva. El agar LBS (rogosa) es mucho más selectivo; es ácido y tiene alto contenido de acetato y otras sales, así como una tensión superficial baja. Sin embargo la especificidad del agar LBS no es completa, ya que otros organismos fuera de los Lactobacilos pueden crecer ahí. El número total de colonias que se encuentren en este medio refleja la proporción de la flora acidúrica en la saliva. (Menaker, 1986)

 

Equipo: el equipo necesario incluye recipiente recolector de saliva, parafina, dos tubos de 9 ml con solución salina, dos placas de agar, dos varillas dobladas de vidrio, facilidades para efectuar la incubación, y un contador de Québec y las pipetas correspondientes. (Ob. Cit)

 

Procedimientos: la saliva se recoge antes del desayuno luego de masticar parafina y ésta se recoge en un recipiente. El espécimen se agita para mezclarlo. Se prepara una dilución de 1:10 al introducir en la pipeta  1 ml de saliva dentro de un tubo de ensayo estéril de 9 ml que contiene una solución salina estéril. Esta mezcla se agita y se prepara una dilución de 1:100 al extraer con la pipeta 1 ml de la solución de 1:10, la cual luego se introduce dentro de otro tubo de ensayo estéril de 9 ml que contiene otra solución salina estéril; la dilución de 1:100 se mezcla en forma concienzuda y 0.4 ml de cada dilución se extienden sobre la superficie de la placa de agar con las varillas de vidrios dobladas. Se marcan las placas y se incuban a 37 º C durante 3 a 4 días luego se efectúa el estudio para determinar el número de colonias que crecieron, por medio del contador de Québec. (Ob. Cit)

 

Bastan pocos minutos para efectuar la prueba, pero es necesario esperar días para obtener los resultados, y además la determinación del número de colonias que crecieron es un proceso muy tedioso. Esta prueba no es sencilla ya que para efectuarla se necesita un equipo relativamente complejo y personal que hayan recibido entrenamiento en bacteriología. El costo es relativamente alto. (Ob. Cit)

 

El procedimiento usual de cuantificar los lactobacilos en saliva estimulada con parafina puede dar resultados muy variables para el mismo individuo. Por ejemplo, la ingestión de quesos puede elevar el número de colonias de lactobacillus en pacientes que no han tenido una actividad de caries recientes. Esta variabilidad limita la utilidad de esta técnica para la cuantificación de los lactobacilos salivales como una prueba cuantitativa de la actividad de caries por sí sola. Por tanto, se recomienda tomar varias muestras. (Ob. Cit)

 

La cuenta de lactobacilos en la placa agar es una de las prueba de actividad de la caries más antiguas. Su correlación con la actividad clínica de la caries se ha demostrado a través de numerosas investigaciones, sobre todo en los estudios comparativos entre pacientes con actividad cariogénica y pacientes sin actividad cariogénica, pero esto a refutado en otras investigaciones. La prueba de los lactobacilos se ha aceptado mundialmente desde hace muchos años y aún se utiliza como una prueba de referencia para las nuevas pruebas de actividad de caries. (Barrancos, 1999)

 

En la actualidad se cuenta con un método sumamente práctico y muy simplificado para el recuento de los lactobacilos (Orion Diagnóstica, Helsinki, Finlandia). La saliva estimulada con parafina sin diluir se coloca sobre una lámina plástica que este cubierta con agar LBS. Se deja escurrir el exceso de saliva y la lámina se introduce en un tubo de ensayo estéril, el cual se cierra firmemente y se incuba de 35 a 37 º C durante 4 días. No se efectúa un recuento de densidad de las colonias en la lámina, sino que se compara con un patrón y se clasifica como aproximadamente 1.000, 10.000, 100.000, o 1.000.000 de organismos acidúricos por ml de saliva. Este método ofrece una correlación relativamente significativa con el recuento convencional del lactobacilo. Debido a que la técnica es sencilla el costo razonable, y los resultados fáciles de interpretar, se han convertido en una prueba práctica de laboratorio. (Ob. Cit)

 

 

 

 

 

 

 

Prueba de Snyder

 

 

         Acción: la prueba de Snyder mide la rapidez de la formación de ácido cuando una muestra de saliva estimulada se inocula en agar glucosa ajustado a un pH de 4.7 a 5 y con el uso de verde bromocresol como colorante indicador. En forma indirecta esta prueba también es una medida de las bacterias acidogénicas y acidúricas. (Newbrun, 1984)

 

 

         Equipo: el equipo incluye recipiente para recolectar saliva, parafina, un tubo de agar glucosa de Snyder que contiene verde bromocresol y está ajustado a un pH de 4.7 a 5, pipetas, e instalaciones para incubación.

 

 

         Procedimiento: la saliva se recoge antes del desayuno antes de masticar parafina. Se funde en un tubo de agar de glucosa de Snyder y luego se enfría a 50 º C. La muestra de saliva se agita vigorosamente durante 3 minutos. Luego se introducen 0.2 ml de saliva con un pipeta dentro del tubo con agar e inmediatamente se mezclan con un movimiento de rotación del tubo. Se permite que se solidifique el agar dentro del tubo y luego se incuba a 37 º C. El cambio de color del indicador se observa después de 24, 48 y 72 horas de incubación, y se compara con un tubo sin inocular contra una superficie blanca. (Ob. Cit)

 

La prueba de Snyder es muy sencilla, solamente se requieren de 24 a 48 horas y un equipo simple; se necesita algún entrenamiento y el costo es moderado. Esta prueba llena alguna de las característica de la prueba ideal. Snyder y otros científicos han encontrado una correlación alta entre la prueba de producción de ácido de Snyder y el recuento de lactobacilos en un porta objetos. También, Snyder y otros investigadores han encontrado alta correlación entre la actividad de caries clínica y los resultados positivos en las pruebas de Snyder en estudios comparativos. El mejor acuerdo se obtuvo entre una prueba negativa de Snyder y la ausencia de actividad de caries. Algunos investigadores han refutado ambas aseveraciones. (Ob. Cit)

 

        

Ni la prueba de Snyder ni el recuento de lactobacilos pueden predecir con exactitud para un individuo en particular el grado de probabilidad expectativa de aparición de caries.

 

         Se han sugerido varias modificaciones a las pruebas de Snyder a fin de simplificar aún más el método para su empleo en el consultorio dental privado. En una de esas modificaciones, un volumen mucho menor (0.2 ml) de medio de cultivo se inocula con saliva por medio de asa de alambre calibrado. Esto elimina el uso de pipetas y ahorra medio de cultivo y espacio. El método de Alban utiliza menos agar en el medio de cultivo de manera que no es necesario fundir los tubos. No se hace ningún intento de cuantificar el inoculado salival, el cual se vierte directamente en el tubo. En otra modificación la superficie bucales de los dientes se limpian con un aplicador con algodón y este se incuba en un medio semifluido de Snyder. Esta modificación tiene la ventaja de que el cultivo se efectúa directamente de la placa. (Ob. Cit)

 

 

 

Prueba de la Reductasa

 

 

 

         Acción:  la prueba mide la velocidad a la cual un indicador molecular, diazoresorcinol, cambia de azul a rojo a incoloro o a una solución blanquecina al someterse a reducción por la flora salival mixta. Rapp manifestó que “la prueba...mide la actividad de una sola enzima, la reductasa. Esta enzima interviene en algunas reacciones muy especificas y limitantes en la formación de productos peligrosos para la superficie de los dientes”. (Pickard, 1983)

 

 

         Equipo: los elementos para la prueba de reductasa vienen en un estuche que incluye tubos recolectores de saliva calibrado con el reactivo en la parte interior de la tapa de los tubos, además de la parafina con sabor.

 

 

 

 

         Procedimiento: la saliva se recoge después de masticar una parafina especial con sabor y se escupe directamente dentro del tubo colector. Cuando la saliva llega a la marca de calibración (5 ml) se cubre el tubo con la tapa que contiene el reactivo. Luego se mezcla la muestra con una cantidad fija de diazoresorcinol, que es el reactivo con el cual la reductasa debe reaccionar. El cambio de color que se presenta después de 30 segundos y después de 15 minutos se considera como una medida de actividad de caries. (Ob. Cit)

 

         Rapp ha declarado que se obtiene buena correlación de los resultados de esta prueba con la experiencia clínica de la caries. Otros investigadores llegaron a la conclusión de que esta prueba no proporcionaba resultados exactos y que no tenían ningún valor para diagnóstico, pero se ha reportado una correlación entre la actividad de la reductasa y el número de anaerobiios salivales. Los adultos que están libres de caries presentan resultados bajos o negativos en la prueba de la reductasa. Se ha sugerido que esta prueba es una manera de evaluar el estado de la higiene oral del individuo. Los resultados de la prueba varían según el tiempo transcurrido después de la ingestión de los alimentos y el cepillado de los dientes. (Ob. Cit)

 

 

 

         Prueba de la Capacidad Amortiguadora

 

 

 

         Acción: la capacidad amortiguadora se puede cuantificar mediante el uso, ya sea de un medidor de pH o de colorantes indicadores. La prueba la cantidad de ml de ácido requerida para bajar el pH de la saliva a través de un periodo arbritario del pH, como por ejemplo, de un pH de 7.0 a otro de 6.6, así como la cantidad de ácido o base necesarios para llevar los colorantes indicadores a su punto de equilibrio. (Ob. Cit)

 

         Equipo: el equipo necesario incluye un medidor de pH y un equipo de  titulación, ácido láctico 0.05 N, base 0.05 N, parafina, vasos estériles de vidrio que contengan una pequeña cantidad de aceite.

 

 

 

         Procedimiento: se depositan debajo del aceite de 10 ml de saliva estimulada por lo menos una hora después de haber comido. 5 ml de esta mezcla se miden en un matraz. Después de corregir el medidor de pH, con la temperatura ambiental, se ajusta el pH de la saliva a un valor de 7.0 agregándole ácido láctico o solución base. El nivel de ácido láctico en el cilindro graduado se registra nuevamente. Luego se le agrega el ácido láctico a la muestra que se va a examinar hasta que se obtenga un pH de 6.0. el número de ml de ácido láctico que se necesitan para reducir el pH de 7.0 a 6.0 es una medida de la capacidad amortiguadora. Este valor puede convertirse a miliequivalentes por litro. (Ob. Cit)

 

 

         Existe tendencia a una relación inversa entre la capacidad amortiguadora de la saliva y la actividad de caries. La saliva de aquellos individuos cuyas bocas contienen un número considerable de lesiones cariosas, con frecuencia tienen una capacidad amortiguadora al ácido mucho más baja que la de la saliva de aquellos individuos que se encuentran relativamente libres de caries. Sin embargo, esta prueba no se correlaciona en forma adecuada con la actividad de caries. (Ob. Cit)

 

 

 

         Prueba de Selección de Streptococos Mutans.

 

 

 

         Acción: la prueba consiste en la simple selección de una muestra diluida de la placa, que se ha sembrado en un medio de cultivo selectivo. (Menaker, 1986)

 

         Equipo: palillos para dientes estériles, solución de Ringer estéril (5 ml), asa de platino, placas con agar mitisalivarius que contengan sulfadimetina, e incubadora. (Ob. Cit)

 

 

 

 

 

         Procedimiento: se recolecta la muestra de la placa del tercio gingival de las superficies bucales de los dientes (una de cada cuadrante) y se colocan en la solución de Ringer. Se mezcla la muestra hasta que este homogeneizado. La suspensión de la placa se siembre de un lado a otro en la placa de agar mitisalivarius. Después de una incubación aeróbica a 37 º C durante 72 horas, se examinan los cultivos con un microscopio de bajo poder y se determina el número total de colonias que de encuentren en 10 campos. (Ob. Cit)

 

 

         Esta prueba es un intento de seleccionar de una forma semi cuantitativa la placa dental para un grupo especifico de Streptococos productores de caries. Una investigación piloto llevada a cabo en la practica privada en un grupo pequeño de niños durante un periodo superior a un año, demostró que existe alguna relación entre la presencia de S. Mutans en la placa y la experiencia posterior a la caries dental. Esta relación parece que tiene un significado mayor para los pacientes que se encuentren en el grado 3, es decir, aquellas que tienen un número muy grande de colonias. (Ob. Cit)

 

 

 

         Relación entre las pruebas y los factores cariogénicos

 

 

 

         Existe una diferenciación marcada entre unos microorganismos específicos en diversos lugares de la cavidad oral, y los microbiotas no se encuentran distribuidos en forma homogénea. La mayoría de las pruebas utilizan la saliva como fuente de la flora cariogénica, mientras que seria mucho más lógico si se utilizara una muestra de la placa. La bacteria que se encuentra en la saliva representa solo una muestra de aquellas que se desprenden de la placa, de la mucosa y de la lengua y representan principalmente la flora de esta ultima. Los Streptococos cariogénicos, que Sitzgerald y Keyes describieron por primera vez, y otras cepas parecidas a estas que se aislaron posteriormente.

 

 

 

 

Se han agrupado bajo el nombre de S. Mutans, al tomar en cuenta que todas tiene  características fisiológicas y morfológicas comunes. S. Mutans y S. Sanguis se encuentran entre la ecología dominante de las congregaciones bacterianas que inicialmente se localizan sobre las superficies dentales (tanto naturales como artificiales) y constituyen un porcentaje más elevado de la flora Streptotococica de la placa, en relación aquella encontrada en la saliva. S. Mutans puede elabora ácido a partir de un gran número de diferentes azucares, pero no acidúrico. Sin embrago, las dos pruebas para determinar la actividad de la caries que con mayor frecuencia se utiliza, y que son el recuento de colonias de Lactobasilus y la prueba de Snyder, utilizan un medio con un pH de 5.5 o inferior, el cual es muy probable que no sea favorable para el crecimiento de estos Strptococos inductores decaries. En realidad, estas pruebas se diseñaron en una época en la cual se consideraba que el lactobasilus ácidophilus, un organismo acidúrico, era el agente productor de la caries. Por tanto, los medios de cultivo que se utilizaban eran por lo menos, parcialmente selectivos para los lactobasilus, en los cuales no podían desarrollarse los Streptococos Orales. (Ob. Cit)

        

         Se ha comentado que los lactobasilus no son los agentes productores de la caries, las condiciones ácidas que producen las caries también favorecen el crecimiento de los lactobasilus y por tanto existe una correlación general entre dichas pruebas y la frecuencia de la caries subsiguiente. La relación entre los lactobasilus y la caries inicial solo puede ser una relación indirecta, y seria mucho más lógica si se elaboran pruebas más directas para el estudio de la flora cariogénica. Hasta ahora no se han encontrado ninguna correlación entre el recuento de lactobasilus y los promedios de la placa. Otra característica de la prueba de Snyder y de sus variantes es que utilizan un indicador, el verde bromocresol, que es azul verdoso a un pH de 5.4 o superior a este y se torna amarillo a un pH de 3.8 o menor a este. El tan conocido “pH critico” en el cual una cantidad considerable es esmalte se disuelve, se encuentra entre un pH de 5.4 y 5.5. por tanto, seria mucho más apropiado utilizar, como por ejemplo el púrpura bromocresol que tiene color púrpura con un pH de 6.8 y un color amarillo con un pH de 5.2. en realidad, este indicador se ha utilizado en la prueba  de Rickles. (Ob. Cit)

 

 

 

 

         Las pruebas cualitativas que determinan la presencia o la ausencia de S. Mutans en la placa, demuestran que existe una correlación positiva entre las lesiones que se detectan en forma precoz y S. Mutans. Sin embargo, esto no parece ser suficiente ya que existe una evidencia creciente con relación a que el S. Mutans existe en forma pandémica en todo el mundo. Los recuentos cuantitativos de este organismo en las muestras de la placa revela alguna correlación con el incremento de la caries.

 

 

En grupos seleccionados de poblaciones con actividad de la caries y sin actividad de ellas, se ha encontrado correlación definitiva entre la actividad de la caries y el número de streptococos “productores de la caries”. El S. Mutans o no existe o se encuentra en una proporción muy baja (aproximadamente en 1 y 3 %) en la muestra de la placa que se recolectaron en Nueva Guinea y en Marruecos en individuos que se encontraban libres de caries o tenían actividad de la caries muy baja. Además, se ha demostrado recientemente que la placa que provienen de lesiones cariosas que se han desarrollado en forma reciente o de lesiones que no se han restaurado, contiene una proporción mayor de S. Mutans, que la placa que proviene de una superficie libra de caries.

 

         Por otra parte, Hoerman y Cols., informaron que el porcentaje promedio de S. Mutans de la población estreptocócica total era de 8.9% cuando existe caries inicial y de 9.2% cuando no ha caries. Estos valores son verdaderamente muy bajos cuando se comparan con los que encuentran con lesiones muchos más avanzadas. El S. Mutans constituye el 30.9% de todos los estreptococos de la lesión propiamente dicha; cerca de la lesión constituyen el 20.4%; y lejos de la lesión, el 11.6%. (Ob. Cit)

 

 

         Valor de las pruebas de laboratorio para el control de enfermedades dentales.

 

 

         El titulo más amplio de “enfermedad dental”, y no simplemente “caries dental”, se utiliza en forma deliberada debido a que los procedimientos cuidadosos de la higiene oral afectan no solo la caries sino también la enfermedad periodontal.

 

 Los puntos anteriormente mencionados sugieren que ningunas de las pruebas de las actividades de la caries que se utiliza en la actualidad, a demostrado que la actividad de la caries se pueda predecir en forma satisfactoria sin embargo, esto no quiere decir que dichas pruebas no tengan utilidad en la practica privada. Sea sugerido que las pruebas bacteriológicas son una medida de la “contaminación oral”, análoga al recuento de Escherichia Coli que utilizan los funcionarios de sanidad para determinar la contaminación del suministro de agua. (Bahum, 1996)

 

 

CONCLUSIÓN

 

         En relación a este tema, existe poca documentación, sin embargo, se ha podido comprobar que existe mucha controversia con respecto  a este tema, ya que la efectividad del explorador como instrumento para el diagnóstico de la caries esta entre dicho.

 

 

         Al estudiar microscópicamente la anatomia de las fisuras y oquedades hemos podido comprobar que existe gran diversidad de formas de las misma lo que hace imposible para el explorador sondear el fondo de las fisuras u oquedades para determinar si existe o no caries. Aunado a esto el diámetro del explorador de 0.2 mm se ve imposibilitado al tratar de introducirlo en fisuras u oquedades de menor tamaño, que con la ayuda del microscopio electrónico se han podido evidenciar.

 

 

         Debido a la inquietud que este tema ha despertado se han realizado otros tipos de métodos para el diagnóstico de la caries. Actualmente el explorador a pesar de que se continua usando en la mayoría de los consultorios odontológicos no se utiliza como método confiable para el diagnóstico de la caries dental, actualmente los más usados son el método visual, las radiografías y el caries detector entre otros.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

1.     Clifford, M. Sturdevant. Operatoria Dental. Arte y Ciencia. Editorial Mosby. Madrid, 1996.

 

2.     Newbrun, Ernest. Cariología. Editorial Limusa. México, 1984.

 

3.     Barrancos, Mooney. Operatoria Dental. Editorial Panamericana. Buenos Aires, 1999.

 

4.     Pickard, H.M. Manual de Operatoria Dental. Manual Moderno. México, 1983.

 

5.     Bahum, Lloyd. Tratado de Operatoria Dental. Editorial Mc. Graw Hill Interamericana. México, 1996.

 

6.     Menaker, Lewis. Base Biológicas de la caries dental. Editorial Salvat. Barcelona – España, 1986.

 

7.     Duran, Juan Carlos (2001) Cariología [ documento en línea ] Odontoweb Magazine. Disponible en: www.cariología.ch.com